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Hablemos de orgasmos!!

Publicado en por Driu

Nadie sabe cuántas mujeres nunca han experimentado un orgasmo o son incapaces de alcanzarlo en el acto sexual con una pareja. Kinsey (1953) encontró que 1 de cada 4 mujeres casadas (heterosexuales) no experimentaba el orgasmo durante la relación sexual. Estos datos pueden tener poco o ningún significado para las lesbianas que usan técnicas sexuales diferentes.
 
En el tiempo que ha pasado desde el estudio Kinsey, la educación sexual se ha vuelto más abierta y el movimiento feminista ha clamado por el derecho de la mujer sobre su propio cuerpo y experiencias sexuales. En mi estudio sobre la sexualidad lésbica (1979), el 20 % de un grupo de 286 lesbianas nunca habían experimentado un orgasmo. Esta estadística no sirve para predecir nada sobre las lesbianas en general (esto se debe a que la población de lesbianas está escondida y nadie sabe qué características tendría que tener dicho grupo); sin embargo, sí verifica que algunas lesbianas no tienen orgasmos.
 
Esto no es necesariamente un problema. Algunas mujeres sienten que enfocarse en el orgasmo es antitético a la sensualidad y a hacer el amor relajadamente. Se sienten satisfechas si su experiencia sexual es amorosa, tierna o si ésta crea otros buenos sentimientos y no se sienten decepcionadas por la falta de clímax.
 
También hay lesbianas que piensan que un encuentro sexual sin orgasmo es decepcionante y sin sentido. Si una de estas mujeres es confrontada con una pareja que no alcanza el clímax y a la que no le importa, le puede costar trabajo aceptar la actitud de su pareja. Puede «intentar» desesperadamente que su pareja alcance el orgasmo, sentirse incómoda si esto no sucede y acusarla de falta de confianza o de falta de afecto.
 
En una relación franca y amorosa, la pareja puede hablar sobre su satisfacción sexual o la falta de ella. Una mujer que está presionando a su pareja para que tenga un orgasmo, puede estar sintiendo mucha ansiedad sobre la calidad de cómo hace el amor. Tal vez necesita estar segura de que su amante está contenta y satisfecha con ella, y que le haría saber cualquier incomodidad o problema que ocurriera.
 
Si tú y tu(s) amante(s) tienen algún conflicto sobre este punto, hay que trabajar extra duro para mantener la comunicación sexual clara. A veces ayuda si la parte no orgásmica de la pareja hace saber a su amante cuando está lista para hacer una pausa o detenerse. Muchas lesbianas usan los orgasmos para saber el «tiempo», o el final de un encuentro sexual.
 
Algunas se sienten frustradas porque nunca o muy rara vez experimentan un orgasmo. No están seguras de cómo se siente o de por qué todo mundo hace tanto escándalo al hablar del asunto, pero les gustaría tener alternativas.
 
¿Cómo aprenden las mujeres a tener orgasmos? En mi estudio acerca de la sexualidad lésbica, 152(53.1% del grupo) respondieron que tuvieron su primer orgasmo durante la masturbación. Generalmente es más fácil aprender a llegar al clímax durante la masturbación que en un encuentro sexual. Cuando estás sola, no hay que preocuparse de cuánto tiempo te toma, de que si tu pareja está aburrida o si lo estás haciendo bien. No hay pausa entre el deseo y la gratificación. Puedes hacer lo que se te ocurra, no tienes que describirle tu fantasía a tu pareja, no hay nadie que mire ni que juzgue, estás tú sola.
 
A algunas mujeres les cuesta masturbarse con sus manos o dedos porque se cansan. A veces puede ayudar el uso de un vibrador eléctrico, no se tarda y provoca una fuerte estimulación. Una vez que sabes como se siente un orgasmo, es más fácil aprender a masturbarse con tu mano o alcanzar el clímax con tu pareja. No olvides que también puedes usar el vibrador cuando estés con tu amante. Otras mujeres son muy inhibidas para tocarse y quieren una estimulación más sutil. Puede funcionar, en este caso, masturbarse en la tina o regadera y dejar que un suave chorro de agua tibia caiga en tus genitales. Esta es una experiencia muy reconfortante.
 
Puede ser difícil romper con viejos hábitos. Algunas mujeres se sorprenden del número de obstáculos que tienen que enfrentar para aprender a tener un orgasmo. Puede ser difícil encontrar el tiempo para experimentar diferentes formas de excitarse. Viejos miedos pueden salir a la superficie, haciendo más difícil el proceso de aprendizaje.
 
Algunas lesbianas pueden masturbarse hasta el orgasmo fácilmente y tener dificultades cuando están con otra mujer. Durante la masturbación, una encuentra cuál(es) posición(es) es más cómodas y excitantes para ella, también descubre si le gusta hacerlo con un dedo o con toda la mano, si le gusta o no la penetración y muchas otras cosas. Las lesbianas que no llegan al clímax con una pareja generalmente se están guardando esta información. Pueden ser reticentes a compartido por vergüenza o miedo de hacer sentir mal a la pareja.
 
La masturbación y el sexo en pareja no tienen necesariamente que ser espacios separados. Enseñarle a tu pareja cómo te masturbas puede ser muy gratificante. Una vez que ella sepa qué es lo que a ti te gusta, puede repetir ese patrón particular de estimulación. Sin embargo, no debes hacerla responsable de tus orgasmos. Si están haciendo el amor y quieres llegar al clímax, sigue y tócate tus genitales, no debes sentirte frustrada «hasta que ella aprenda a hacerlo bien». Saber que puedes alcanzar el orgasmo cuando quieras, ya sea con o sin pareja, quita mucha presión a ambas. Ella sentirá la libertad de jugar y experimentar contigo. Tu sentirás menos necesidad de mantenerte alerta y de preguntarte cuándo va a suceder. Las lesbianas que han intentado este proceso, reportan que en algún momento son sorprendidas placenteramente teniendo un orgasmo mientras su pareja las estimula. Después no necesariamente abandonan la masturbación y se restringen a la estimulación en pareja. La posibilidad de orgasmos en pareja, progresivamentese vuelve más fácil.
 
Algunas lesbianas que son capaces de tener orgasmos durante la masturbación y con una pareja, tienen inquietudes acerca del tema. Les gustaría ampliar sus opciones y usar otras técnicas. Tal vez se trata de una mujer cuya amante goza mucho el sexo oral. Le gustaría entender su entusiasmo y beneficiarse con él, con otras amantes ha tenido orgasmos como resultado de estimulación manual, y desea experimentar algo que la tiene curiosa e inquieta.
 
A veces ayuda usar la masturbación como un medio de alterar tu respuesta. Trata de fantasear con la técnica en cuestión mientras te estimulas. Al principio puedes incluir en tu fantasía favorita imágenes de esta nueva técnica. A medida que pasa el tiempo tal vez tengas fantasías que están exclusivamente enfocadas en esta técnica. Intenta duplicar las sensaciones que te imaginas que produce. Si quieres aprender a llegar al clímax practicando sexo oral usa la punta de un dedo con mucho lubricante e imagina que tu dedo es una lengua. Si quieres aprender llegar al orgasmo con tribadismo, intenta sobarte contra toda tu mano o contra una almohada doblada.
 
Cuando tengas sexo en pareja no te restrinjas a la nueva técnica. Inclúyela como parte de alguna experiencia que sea más familiar para ti. Es importante que no te sientas presionada ni atrapada. Debes saber que puedes tener buen sexo sin tener que terminar con una técnica predefinida.
 
La primera vez que llegues al orgasmo probablemente sea inesperado y sentirás diferente a lo que estás acostumbrada. El uso de una posición o técnica diferente cambia el modo de sentir un orgasmo. Parte del aprendizaje consiste en acostumbrarse a lo que tiene de único un nuevo placer.
Ahora, alguna de las técnicas más nombradas:
 

Rope-a-dope

Objetivo:

Estimular el clítoris

Herramienta:

Tu lengua

Una táctica inspirada en la estrategia utilizada por Muhammad Ali para derrotar a George Foreman. Ali permaneció de pie durante siete rounds seguidos, aguantando el temporal, antes de volver a la vida y mandar a un agotado Foreman al suelo.

Cuando se trata del cunnilingus, tienes que actuar como Ali:

1. Conserva tu energía dejando que ella mueva su pelvis alrededor de tu lengua. Empieza con golpecitos suaves y rítmicos. Sigue con un lametón largo, como si chuparas un helado desde abajo hasta arriba, que cubra toda la superficie de sus labios interiores y acabe en la capucha del clítoris. No importa lo que ella haga, mantén un ritmo lento, suave y consistente. Excítala hasta el delirio.

2. Dale una serie de golpecitos rápidos verticales y en diagonal sobre el clítoris.

3.
Vuelve a los lametones lentos y muy suaves.

4.
Repite hasta que se derrita.

Por qué funciona:

"El clítoris es una zona extremadamente sensible, por lo que una estimulación demasiado vigorosa puede causar molestias o dolor. Con esta fórmula se consigue que la sangre fluya poco a poco. Los golpecitos vigorosos rompen la rutina y resultan muy placenteros", explica el terapeuta de parejas Mauricio Soler.

 

En la palma de tu mano

Objetivo:

Estimular el clítoris (con estimulación del punto G)

Herramienta:

Tus manos

Las mujeres nunca olvidan las habilidades digitales de otra mujer (como para olvidarlo....xD). Haz que las tuyas sean memorables.

1. Túmbate de lado.

2. Pon tu mano sobre su vulva, presionando sobre la zona púbica con la base de la palma de tu mano. Pasea tus dedos por encima de la vulva.

3. Deja que ella haga presión contra tu palma y utiliza el dedo índice y el medio para hacer movimientos rítmicos en la entrada vaginal. 

4. Comienza a estimular ligeramente la capucha del clítoris con las puntas de los dedos. Presiona con delicadeza los labios.

5. Para variar, introduce dos dedos, presionándolos contra la pared frontal de la vagina. Así estimularás tanto el clítoris como el punto G. La estarás obsequiando con un delicioso 2 x 1.

Por qué funciona:

Este movimiento estimula su vulva de arriba abajo. "En esta zona hay muchas terminaciones nerviosas que normalmente se olvidan", explica la sexóloga Elena Gras. Además, mientras ella presiona su clítoris con la palma de tu mano, tú tienes libertad para dedicarte a otros trabajitos manuales...

 

Hacia arriba y hacia dentro

Objetivo:

Estimulación del punto G

Herramienta:

Manos y un vibrador.

Su punto G, que es del diámetro de una moneda de diez céntimos, está situado en la pared frontal de la vagina, a unos pocos centímetros hacia el interior. Puedes sentir como se hincha durante la excitación sexual. Piensa en él más como en una zona que como en un punto concreto. Responde a una presión más firme que la que se debe emplear con el clítoris, de modo que, en este caso, los dedos o un vibrador.

1. Introduce un vibrador unos 3 o 4cm en el interior de su vagina, a continuación, levántalo para presionar el punto G. Estimula el clítoris con tu lengua.

2. Durante la relación sexual, estimula su punto G penetrándola desde atrás y presionando hacia abajo. Utiliza una mano para masajear su zona púbica, logrando que roce el punto G desde fuera.

Por qué funciona:

 Los orgasmos del punto G no ocurren independientemente de los orgasmos clitorianos. Nuevas investigaciones sugieren que esta zona puede ser en realidad la raíz del clítoris. Intenta combinar siempre la estimulación clitorial con la del punto G o, al menos, ve alternándolas. "Así se consiguen orgasmos muy intensos y una sensación de plenitud muy placentera", comenta Gras.

 

Cabeza nuclear múltiple

Objetivo:

Orgasmos múltiples

Herramienta:

Lengua, mano, vibrador... y paciencia.

Las mujeres pueden disfrutar de orgasmos múltiples porque retienen sangre en la zona pélvica después del clímax. Su clítoris sólo necesita un poquito de tiempo para recuperarse: se vuelve demasiado sensible después del orgasmo.

1. Vuelve a los juegos preliminares. Céntrate en la estimulación delicada de todo el cuerpo.

2. Estimula su clítoris con suavidad. Utiliza la mano para acariciar delicadamente su vulva, puedes utilizar la punta de un dedo para recorrer el perímetro de los labios interiores o dejar que ella haga presión sobre la palma de tu mano.

Y finalmente: recuerda que lo más importante es redondear la faena. Eso es lo que los expertos llaman "calidad post-coito". No escatimes abrazos y halagos cuando todo haya acabado.

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Mariale 05/08/2013 21:52


Muuuuuuyyyyyy bueno este articulooo y todos los q he leido aqui ....